meta name='verify-v1' content='pwiMUB28RJ4hiCr1EXENhHkHqJz4luG0BcIKSmW7UJk=' /> penelope en el paraiso

martes, 25 de noviembre de 2008



Hoy resuenan en mi cabeza todos esos
sueños turbios
que como ejércitos poseídos de sangre
pueden alcanzarnos sin más
sin red, sin cobijo, sin camino de salida
con la estaca, el fusil, el olvido,
cualquier día en que el cielo
se tiña de violeta
y el susurro del viento solo sea
ese temible sonido
que precede a la batalla.

Vulnerabilidad.



Imagen: www.babilonics.com

2 comentarios:

Turulato dijo...

Si, hay muchos momentos en los que bien llegan tan cerca bien nos alcanzan que sentimos que se quedan con el pálpito de nuestra vida.

Pero no es cierto niña mía, no es cierto. Son solo malos sueños que pretenden debilitarnos, porque solo así, capitidisminuidos, pueden hacernos daño.

Si cuando comiencen sus alaridos y resuenen sus atabales, les dices con orgullo y alta la cabeza: ¡Con la música a otra parte, qué no tengo el moño para peinetas!, verás como delatan sus verdades, esconden el rabo -piquiñico, piquiñico, por otra parte- entre las patas y salen cagando leches.

Porque amiga mía.., no son ellos el enemigo a batir sino uno mismo, cada uno de nosotros. Sus armas.., la tristeza, la soledad, el aburrimiento...

Y en las chicas, el dolor de cabeza

Penélope dijo...

Dolor de cabecha?? Qué es eso?????
Aburrimiento? Ojala tuviera más tiempo para aburrirme!!
Lo demás...no te lo discuto.

Besos.