meta name='verify-v1' content='pwiMUB28RJ4hiCr1EXENhHkHqJz4luG0BcIKSmW7UJk=' /> penelope en el paraiso: EMOCIONES

martes, 17 de noviembre de 2009

EMOCIONES


Las emociones están bien. Te hacen sentir viva. Te hacen vibrar. Pero a veces esclavizan.
Yo las busco. De manera incluso inconsciente. Me considero una mujer tranquila, pero si me miro de cerca....No me tiro en paracaídas ni hago rafting para sentirme bien, pero cambié mi tranquilo trabajo de despacho de alergóloga por el mundo de la anestesia y sus doblesmortales de adrenalina directa en vena. Me aburren las historias afectivas con visos de final feliz asegurado y me atrapan invariablemente las historias difíciles y complicadas. Me apunto a cursos de manejo avanzado del politrauma en vez de a un tranquilo curso de cocina. Pensar en la rutina de un trabajo de 8 horas cada día durante todos los días de mi vida me agobia, y fantaseo con trabajar con helicópteros en el transporte de pacientes críticos y formar parte de equipos de salvamento internacional en situaciones de desastre. Intento practicar yoga pero termino montándome en unos patines por el Retiro.
Me horroriza pensar en hipotecarme y prefiero vivir en un ático alquilado en medio de la vorágine madrileña que en un tranquilo adosado de las afueras. No tengo dueño ni un pazo que lleve mi nombre.

Bueno.
No es que me guste. Ni que me disguste. A veces está bien no apoltronarse. Pero con frecuencia te pierdes los grandes placeres que sólo es posible que nazcan de la cotidianidad y la rutina.
Soy consciente. Y me preocupa.

Igual encontrar la paz y el placer en la rutina diaria sea la odisea más emocionante de todas.
Y mucho más difícil que lanzarse en picado desde 12.000 metros de altura…

Al fin y al cabo,dicen, la vida es eso que pasa a nuestro alrededor mientras soñamos vivirla…
Y yo no quisiera perdermela.

6 comentarios:

Turulato dijo...

Curiosas palabras para mí... A mí me han pagado durante años por riesgo. Pero no en plan deportivo o vacacional. Puro y duro. He sido un profesional del riesgo. Alguno, triste.

Quizá por eso creo que puedo decir que soy un hombre tranquilo. Si no, estaría muerto.

Anónimo dijo...

Yo no conozco placeres en la rutina,no podría decir lo mismo de la cotidianidad. Aunque si me detengo a meditar tus palabras, me parece recordar que en algún momento de la vida salté desde algún precipicio, pero claro está sin paracaidas, por eso de la emoción y el riesgo...
Muchos besos y piensaté lo del curso de cocina.
Álvaro. Segovia

Oshidori dijo...

Vivir, pero vivir de verdad, es lo que produce emoción.

Anónimo dijo...

Espero que no cambies nunca. Trabajar contigo fue un placer.

Penélope dijo...

Me asombra positivamente que alguien siga echando un vistazo a mi blog a estas alturas. Confieso tenerlo demasiado abandonado, dado que en mi vida en estos momentos han cambiado tantas cosas que bastante tengo con emplear el tiempo en intentar adaptarme.
Este mensaje anónimo me llena de dicha, puesto que para mí también fue un placer trabajar con algunas de las personas que conocí en the big hospital , probablemente tú fueras una de ellas, dado que estas cosas suelen ser bidireccionales.
Te agradezco mucho tu mensaje.
Y pasate por aquí cuando gustes.
Tal vez Fonda Penélope reabra sus puertas algún día.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Seguiré viniendo, por si vuelves.
Muchísimos besos.