meta name='verify-v1' content='pwiMUB28RJ4hiCr1EXENhHkHqJz4luG0BcIKSmW7UJk=' /> penelope en el paraiso: 31 DE DICIEMBRE.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

31 DE DICIEMBRE.


Es extraño que yo, aborreciendo como lo hago las fiestas “oficializadas” del calendario, tenga una curiosa simpatía por esta fecha.

Desde hace años guardo una relación bastante especial con la noche del 31 de diciembre. Es un momento que me reservo para mí, mientras me viene a la mente todo lo que me ha pasado durante el año, pero siempre, con una extraña sensación de calma en el alma.

Hoy, vuelvo a repasar mentalmente, con cierta melancolía plácida, mucho de lo transcurrido en este 2008:
Una apendicitis aguda, la visión de un quirófano “desde el otro lado”. Mi sonrisa justo antes de quedarme dormida mientras entregaba confiada mi cuerpo a otras manos. El miedo. La gratitud. Y una cicatriz perenne en mi vientre.
Los amigos que lo siguen siendo, y los que creí que lo eran.
Los días malditos, los hombros caídos, la dificultad de andar.
Los momentos de gloria. La sonrisa en mi boca y la luz en la mirada. Los días de vino y rosas. Los malos tiempos. Malas comidas, mucho tabaco, demasiadas guardias.Demasiadas ausencias.Una neumonía. La mujer que me cuidó como solo una madre sabe hacerlo. Mis múltiples firmes decisiones de dejar de fumar que nunca cumplí. Mi buena salud, a pesar de todo.
La desaparición de mi familia teatral. Una obra que nunca se llevó a cabo. Muchos días de ensayos. Un escenario vacío. Mucho esfuerzo. Demasiada ilusión.
La aceptación de la facilidad con que algunas personas pueden romper los vínculos. La decepción. El dolor. El cansancio de vivir.
Formentera. Su sol. El silencio entre las sabinas y ese mar que ya se ha quedado grabado en mi memoria a fuerza de atardeceres.
El amigo que se fue. Mi ultimo encuentro con él. Aquél batido de fresa, aquella conversación despreocupada. Madrid, una tarde cualquiera. La muerte, tan irónica.
La llegada al mundo de Carmen. Sus ojitos. Su sonrisa. La soledad. Las ganas de ser amada. Los besos que me dieron. Los besos que no me dieron.
Lo que cuesta hacerse mujer. Las lágrimas. La ternura. La guerra interior. La paz interior. Mis gatitos. Un blog...
Y algún poema.



Un año intenso.


Algo más que esto: la vida.
Algo menos que esto: la vida.


Y tanto por llegar. Siempre, tanto por llegar.




Feliz 2009 a todos.

9 comentarios:

Nuareg dijo...

He sido el primero en contestar, je, je, je.

Gracias por coincidir conmigo en el momento apropiado, por descubrirme un secreto que me animó a empezar algo que nunca habría pensado que pudiera llegar a hacer.

Feliz 2009

JJ dijo...

Escribir siempre es mucho más fácil que vivir. Por eso quizá estos recuerdos del año suenan tan bien, aunque seguramente haya sido mucho más difícil vivirlos.

JJ dijo...

Ah!! me ha gustado mucho el poema.

Penélope dijo...

Jejejejeje. Nuareg. Il primo in respondere. Que tengas una buena guardia, y a ver si podeis cenar tranquilitos.Feliz año, aunque sea vestido de verde.
Besicos.

JJ, hay de todo, como en botica. Cosas que se llevan bien y cosas que se llevan mal. Pero al final, todo se lleva.
El poema es del libro "Muro con inscripciones", de Jorge Riechmann. Es una delicia.
Un beso.

Javier Molina dijo...

Que cantidad de cosas te han pasado Penélope!. Ante todo feliz año, a ti y a tus gatitos. He visto que tienes un par de felinos, yo soy un apasionado de estos animalejos.
Un abrazo,
y lo del tabaco, ya sabes...
Paso 1)parada de pensamiento.
Paso 2)tecnica de relajación.

Dr. Jeckyl y Mr. Hyde dijo...

Feliz año nuevo, preciosa. Este año no puede ser menos intenso. Porque claro que sí....todo está por pasar. Te auguro cosas estupendas para este año. Y si no, te dejo que me des un capón. En caso contrario, te dejo queme invites a unas cervecitas.
Nos vemos por ya sabes donde.

Un abrazo.

Lunarroja dijo...

¡Como si lo hubiera escrito yo misma, Penélope! (excepto el tabaco, jajaja. Nunca me dió por fumar).

Todos los años hago algo parecido. Y lo escribo. Éste he sido incapaz, de ahí que cambiara mi resumen anual por lo de las doce uvas.

Me uno a mucho de lo dicho magistralmente por ti.

Ya verás cómo 2009 será un estupendo año.
Un beso.

belona dijo...

¿Ves como son infinidad de cosas las que nos sucecen en un año? Por eso, aunque no nos gusten estas "entrañables fiestas" (que tenían que desaparecer de los centros comerciales) tenemos la despedida del año, es decir, el tiempo a dedicarnos a hacer balance. Sí somos muchos los que nos gusta hacerlo. Es cierto que lo podemos hacer en cualquier otra fecha, como final de cada cuatrimeste, como los exámenes de la Universidad, pero no, los hacemos el último día del año.

Claro que sí, hay que hacerlos y darnos cuenta de todo lo que hemos vivido, bueno, malo, pésimo, agradable. Hay ratos para todo. Años más peores que otros.
¿Has visto? sin darme cuenta he puesto: años más peores que otros, en vez de años mejores que otros.
¿Qué querrá decir?

Penélope dijo...

Jajajaja Belona, un lapsus en toda regla! Así que "años más peores que otros"!! Jajajajaja, nos apuntamos al club del pesimismo optimista??? Y es verdad, lo del balance se suele hacer cada cierto tiempo. Solo que ahora, es cuando parece que escribiendolo se concreta. Pero solo eso.

Que suerte, luna, que no fumas. Es mi guerra. Pero lo conseguiré. Un día de estos...Ya me dirás, Jvier, lo de la "parada del pensamiento" Es que mi pensamiento...menos parar, todo. Voy a 100 siempre. Cual loca colibrí.

Y nada, Dr Jeckyl, lo de las cañas está asegurado. Pase lo que pase. Siempre que venga usted como Jeckyl y no como Hyde. ;)

Besos, besos!!
Y que rule ese 2009!!!